lunes, 16 de septiembre de 2013

MEDITACIÓN ACTIVA CON MANDALAS por Lucila Barbero

                                                               “La llave del Mandala  es la nave del tiempo, y nuestros misterios...
                                                                  Spinetta/ Invisible, La llave del Mandala.

    Andando últimamente por librerías y kioscos, vi que hay una considerable cantidad de libros y revistas con mandalas para colorear. Más allá de la moda, me pareció una buena oportunidad sugerirles hoy trabajar con ellos. Pero primero veamos qué es un mandala: la palabra “mandala” en idioma sánscrito significa “círculo” y desde el punto de vista espiritual, es un instrumento auxiliar para la concentración y la meditación (en otras oportunidades te hablé de otros instrumentos para meditar como por ejemplo, observando una vela o contando las respiraciones).
Las imágenes mandálicas se han utilizado desde la antigüedad en todo el mundo y en todas las culturas. Aparecen en construcciones y en forma plana, en vitraux y en pinturas integrando diferentes formas y colores con diversas simbologías. Te cuento que hay mandalas en la Alhambra o la mezquita de Córdoba, en la catedral de Notre Dame de París y en las pirámides mayas, en el arte japonés, o el celta,  en artesanías apaches, africanas e iraníes y en tradiciones como la cabalística judía, sin dejar de mencionar  los que hay en el tarot, la magia o el zodíaco.
Ahora bien, un trabajo simple de meditación activa con mandalas puede consistir en:
{ dibujar y colorear nuestro propio mandala o colorear uno que tengamos de un libro, revista, bajado de internet, etc. (Aquí te mostramos uno para que te inspires o lo copies) o,
{  simplemente observar un  mandala que ya tengamos o,
{  hacernos una pregunta sobre alguna cuestión que queramos resolver antes de observar un mandala.
Si te inspirás y decidís meditar haciendo tu propio mandala, la forma básica de hacerlo es tomar una hoja en blanco y hacer un círculo grande a mano o con aquel compás del colegio que tendrás guardado por ahí, y luego uno pequeño en el centro. A partir de ahí, podés hacer los pétalos de una flor, líneas, símbolos, figuras geométricas, vegetales, animales, tribales, lo que quieras. Y cuando lo hayas dibujado, podés comenzar a pintarlo. La idea de la meditación activa es esta: para comenzar, te tomarás ese tiempo para vos, en un lugar en el que te sientas cómodo y donde nadie te moleste por un rato (apagá el celular, ni hablar!!). Respirá profundamente, lentamente y dejá que tu mano dibuje libremente, elegí los colores que tu intuición te diga, disfrutá del silencio mientras lo hacés, o si preferís poné una música inspiradora para relajación (en mi blog tenés varias) y sorprendete con el resultado. Mientras tu conciente esté ocupado en dibujar, tu subconciente te traerá ideas, metáforas, respuestas. Abrí tu mente a esos mensajes.
Si decidís observar un mandala, colocalo a una distancia cómoda y fijá tus ojos en el centro. Sostené tu mirada en el centro del mandala durante tres minutos solo siendo conciente de tu respiración. Tal vez sientas que las líneas se mueven o se van de tu foco, es normal. Si te viene un pensamiento conciente, aceptalo y dejá que se vaya flotando. Si te gusta esta meditación, gradualmente podés ir aumentando los minutos a cinco o diez.
Observarás que esta práctica, además de relajarte, mejora tu habilidad para concentrarte, tu creatividad y tu habilidad para acceder a ideas de tu mente no conciente.
¿Te gustó el ejercicio de hoy? Hay muchos más en la solapa: Ejercicios para el Bienestar. Probalos!




Artículo publicado en el Suplemento del Vecino del diario La Auténtica Defensa de Campana, Buenos Aires, Argentina el sábado 14-9-13

domingo, 15 de septiembre de 2013

VOLVER AL CENTRO - Estrategias para manejar el estrés y la ansiedad

¿Te pasa que estás ansioso, irritable, abrumado por tantas responsabilidades de tu rutina diaria? ¿Sentís que tu salud está amenazada por tanto estrés? ¿Estás preocupado o angustiado, sentís que se te hace un nudo en el estómago y no podés respirar?
EsPACio PAC – Calidad de Vida te propone tomar el curso “VOLVER AL CENTRO”, cuatro clases de una hora y media una vez por semana en las que aprenderás y practicarás técnicas para manejar el estrés y la ansiedad y sentirte bien.
Durante esta clase semanal realizaremos ejercicios de respiración, relajación, visualización y aprenderemos herramientas básicas de PNL y Coaching para la Calidad de Vida, que nos permitirán utilizar nuestro cuerpo como instrumento para recuperar la armonía, la flexibilidad, ampliar nuestra percepción, mejorar la comunicación con nosotros mismos y los demás, y mantenernos enfocados en nuestros objetivos.
Hay horarios disponibles a la mañana, la tarde temprano y la noche. También están disponibles in-company. Los grupos son reducidos, y las actividades se realizan con ropa cómoda, no necesariamente deportiva.

Para informes e inscripción, llamar al teléfono: 03489-15524506 o por mail a: lucila.barbero@gmail.com

sábado, 7 de septiembre de 2013

A REIR PARA DESESTRESARSE! por Lucila Barbero

Tip Rápido

¡¿Sabías que el 80% de las visitas al médico son por problemas de salud producidos por el estrés?!

Es el mayor contribuyente para el aumento de peso no deseado, dolores de cabeza y hasta de articulaciones.

Y la forma más fácil de reducir el estrés es realmente la más simple y la más barata: reírse!



Cuando te ríes, realmente estás causando un cambio placentero en la química de tu cuerpo que puede durar hasta 45 minutos.



La próxima vez que te sientas estresado, mira una película o programa de televisión cómico con tu familia, busca con tus amigos chistes pícaros tontos en internet o comparte con ellos anécdotas graciosas del pasado.

No solo será divertido, sino que al mismo tiempo, colaborarás con tu salud!


Publicado por Mary Ellen Tribby en: www.workingmomsonly.com, Issue #383 - Thursday, September 5, 2013
Este Tip para desestresarse fue publicado en el Suplemento del Vecino del Diario La Auténtica Defensa de Campana, Buenos Aires, Argentina, el sábado 7/9/13.

Los Ravioles con Boloñesa de Néstor

En la sección  Comidas para el Bienestar del blog, voy a publicar comidas 
que no necesariamente tienen que ver con lo "light", sino con el 
placer de cocinar y comer algo rico
Cocinar, que para mi tiene dos ingredientes fundamentales: 
Amor y CondimentosAmor al cocinar para uno y los demás 
Condimentos, para despertar los sentidos. Y no hablo de  cocinar 
cosas caras o complicadas, sino solo, por ejemplo, de ponerle onda y 
aderezar de otro modo ese medio tomate que te vas a comer con las 
dos salchichas light. Ponerle  algo más que sal, tal vez aceite de oliva, 
un poco de pimienta recién molida o espolvorearlo con orégano, y... voilà! 
ahí está la  magia! Ya le diste un toque gourmet! Lo estás saboreando 
con tu mente?? Usá la imaginación!!
Te desafío a que encuentres el placer de cocinar, que seas creativo, 
que aceptes los cumplidos que vendrán luego, que pasees por las góndolas 
con ojos nuevos y que, si no sabés qué se puede hacer con un repollo 
además de convertirlo en ensalada, que busques recetas en internet, o veas 
cómo lo hacen en youtube o te inspires mirando el canal Gourmet (acá está
 el link para ver los programas on line: http://www.youtube.com/user/elgourmetcomLatam).
Yo te paso la primera receta que de verdad, es muy fácil. Probala, son...           

Los Ravioles con Salsa Boloñesa de Néstor

     Hoy inauguro esta nueva sección con una receta de mi papá, 
Néstor Barbero, que hoy cumpliría 92 años, si no se hubiera muerto 
el 27 de febrero de este año. Lamentablemente así lo hizo, justo 
cuando hace diez años que se murió mi mamá (21/8/03). Mi mamá, 
que así como era de divina para muchas cosas, no lo era para la cocina, 
y eso llevó a mi papá, cuando se jubiló  y de la mano del cocinero 
televisivo Karlos Arguiñano, a explorar las posibilidades del arte culinario 
con la esperanza de comer algo mejor. (Te copio el link de la página de 
Arguiñano, por si sos muy joven y no lo llegaste a ver en la tele: http://www.hogarutil.com/cocina/cocineros/karlos-arguinano/)
Bueno, este cocinero mediático incentivó la entrada de los hombres en 
la cocina y así se inspiró mi papá. Todos en casa agradecidos, ya que mi 
papá resultó ser un cocinero muy bueno! (Obvio, la más agradecida mi 
vieja, que tuvo la excusa perfecta para retirarse forever de la cocina)
Tres especialidades que desarrolló mi viejo: la salsa bolognesa, el locro 
y la carbonada criolla. Deliciosos. Más abajo te paso la receta de sus 
Ravioles a la Bolognesa, pero primero te quiero contar algo: cuando 
mi mamá falleció, comenzamos una nueva relación con mi papá. Todos 
los jueves me invitaba a comer y me sorprendía con algún manjar nuevo. 
Era nuestra cita semanal para comer solos y charlar tranquilos,  y resulta 
que nos llegamos a hacer muy compañeros, charlábamos mucho recordando 
anéctodas de viajes que alguna vez habíamos hecho, o me contaba de sus 
trabajos y los lugares donde había vivido. Así fue hasta los últimos tiempos, 
en que ya no me cocinaba,  pero seguíamos comiendo juntos los jueves. 
Diez años duró nuestra cita semanal! Todo un ritual que supimos mantener!
Bueno, va la receta en su honor, y la foto de Néstor con uno de sus gatos preferidos.



 






 Ingredientes (para cuatro personas):

Tus ravioles preferidos para 4 personas.

Para la salsa: 

300 gramos de carne picada

Una lata de tomates enteros o puré de tomate

Una cebolla bien picada

Un diente de ajo picado

Aceite de oliva, agua, sal, pimienta, pimentón, ají molido, orégano, 

Una cucharadita de azúcar, una hoja de laurel, y, si tenés, una hojita de 

salvia y una mini ramita de romero (sus toques personales)


Elaboración

En una cacerola de hierro, o de barro o la Essen,

poné a calentar un poco de aceite en el  fondo,

agregá el diente de ajo picado, la cebolla 

y el tomate. Dejalos que se cocinen un ratito.

Agregale la carne picada mezclando bien,

para que se deshaga en la salsa y se integre bien.

Llená de agua el recipiente donde venían los tomates y

agregáselo a la salsa.

Para terminar, agregale una cucharadita de azúcar para

compensar lo ácido del tomate, sal, pimienta, una cucharada

de pimentón, un toque de ají molido, una hoja de laurel,

orégano a gusto y, si tenés, una hojita de salvia y una ramita de romero.

Tapalo y dejalo cocinar diez minutos a fuego muy lento.

Destapá la olla, probá el gusto de la salsa, ajustá la sal y los condimentos y dejala 10 minutos más.

Mientras la vas haciendo, poné el agua a hervir para los ravioles 
o los espaghetti, si te gustan más. Cuando hierve le agregás sal al 
agua y un  chorrito de aceite, colocás la pasta y la cocinás el tiempo 
que dice el paquete. Cuando la pasta cocida esté cocida , tendrás la 
bolognesa lista también. Colás la pasta, tomás una linda fuente, colocás 
un poco de salsa primero, luego la pasta y arriba el resto de la salsa. 
Y el toque final, espolvorealos con queso rallado, si te gusta. 
ES-PEC-TA-CU-LA-RES!!!  
Receta de Néstor garantizada y la más solicitada!
Bon appetit!!




sábado, 31 de agosto de 2013

5 minutos para relajar tus hombros y cuello en la oficina...

      … o si estás mucho tiempo tejiendo, dibujando, cosiendo, manejando, pintando, usando la compu, el microscopio, alguna máquina, en fin, tareas que “cargan” esa zona. Entonces, este ejercicio es ideal para cuando sentís mucha tensión en los músculos del cuello y de los hombros. Con solo dedicarle cinco minutos notarás un gran alivio en tus dolores y te sentirás revitalizado. Podés hacerlo tanto si trabajás sentado como parado. Lo importante es que lo hagas varias veces en el día y ante la menor conciencia del dolor. Primero leé bien todo para comprender los ejercicios. Es muy importante que los hagas al ritmo de la respiración. Esto te ayudará a oxigenarte bien y te  relajará y refrescará tu mente.
Si estás de pie, parate bien erguido, con los pies separados por el ancho de hombros, las rodillas levemente flexionadas. Si estás sentado, enderezá tu postura apoyando bien tu espalda en el respaldo del asiento, la cabeza mirando adelante, floja, las manos apoyadas suavemente sobre tus piernas.
1-      Inspirá elevando lentamente los hombros hacia las orejas. Sostené la postura dos segundos y exhalá todo el aire mientras vas bajando los hombros hasta su posición normal. Repetilo cinco veces, haciendo una leve pausa entre cada una.
2-      Inspirá mientras hacés rotar el hombro izquierdo hacia atrás, cuando llegás arriba en la rotación, seguí rotando hacia atrás mientras exhalás todo el aire. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
3-      Inspirá mientras hacés rotar el hombro derecho hacia atrás, cuando llegás arriba en la rotación, seguí rotando hacia atrás mientras exhalás todo el aire. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
4-      Inspirá mientras hacés rotar el hombro izquierdo hacia delante y terminá el giro exhalando. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
5-      Inspirá mientras hacés rotar el hombro derecho hacia delante y terminá el giro exhalando. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
6-      Ahora hacé los giros con los dos brazos juntos, primero para adelante y luego para atrás. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
7-      Inspirá mientras llevás los brazos hacia atrás como si quisieras que tus omóplatos se junten. Sostené dos segundos y exhalá volviendo a la posición normal. Repetilo cinco veces, pausando entre cada una.
8-      Inspirá y con mucho cuidado, incliná la cabeza hacia la izquierda, como si quisieras tocar el hombro con la oreja. Ahí abajo inspirá de nuevo y exhalá volviendo la cabeza al centro. Repetilo cinco veces, todo muy lentamente.
9-      Inspirá y con mucho cuidado, incliná la cabeza hacia la derecha, como si quisieras tocar el hombro con la oreja.  Ahí abajo inspirá de nuevo y exhalá volviendo la cabeza al centro. Repetilo cinco veces, todo muy lentamente.

10-  Por último, inspirá y mientras exhalás, bajá la cabeza hacia el pecho, como queriendo tocarlo con el mentón. Inspirando, subí suavemente la cabeza, exhalá, acomodá la cabeza, y volvé a repetir cinco veces el ejercicio. Esto es todo. Bien fácil y práctico, sin excusas para no hacerlo!



Este artículo fue publicado en el Suplemento del Vecino del diario La Auténtica Defensa de Campana, Buenos, Aires, Argentina, el 31/8/13.

sábado, 24 de agosto de 2013

Relajate descansando en esta postura Alexander

      Hace más de cien años, un actor llamado Frederick Alexander creo la técnica corporal que lleva su nombre, basada en la idea de que sólo a partir del momento en que seamos concientes de que estamos adoptando una postura incorrecta, podremos comenzar a corregirla. Su técnica nos muestra formas de hacer que el cuerpo vuelva a su posición correcta, utilizando posturas en las que la tensión que debe soportar el esqueleto sea mínima.
Hoy te traigo esta postura ideal para relajarte y eliminar la tensión y la rigidez acumuladas en la columna vertebral y el cuello. Solo necesitás acostarte en el suelo y tener un par de libros o un almohadoncito para apoyar la cabeza y el cuello. Entonces, te acostás en el piso, reposás la cabeza y el cuello sobre el almohadoncito o los libros, flexionás las piernas colocando los pies bien apoyados en el piso y las rodillas levemente separadas, las manos sobre los huesos de las caderas, los codos flexionados y los brazos descansando suavemente sobre el piso. 
Al reposar en esta postura eliminarás toda la tensión de la parte inferior de la espalda  mientras tu columna descansa completamente horizontal en el piso. Esto le permitirá a tu cuerpo equilibrarse y descargar todas las tensiones que haya acumulado a lo largo del día  ya sea por malas posturas o por exceso de estrés.  Además, notarás que en esta postura tu respiración se hace más profunda y relajada y que, cuando te levantes, te sentirás más fresco y descansado. Si pensás que no podés estar de cinco a diez minutos así acostado en el piso, antes de acostarte poné la música que te guste y, si querés hacer el momento aún más especial, prendé un sahumerio.
Si pensás un poco, te darás cuenta de que esta postura tan cómoda la adoptamos naturalmente a veces en la cama, o cuando salimos de picnic o de vacaciones, cuando nos recostamos en el pasto o la arena. Por eso te invito ahora a usarla a voluntad, incorporándola a tu vida como una herramienta más para combatir el estrés.

¿Te gustaría aprender personalmente este y muchos otros ejercicios y estrategias para manejar tu ansiedad y tu estrés? Te propongo tomar las cuatro clases de Volver al Centro: una hora y media una vez por semana con ejercicios de respiración, relajación y meditación en un contexto de estrategias de PNL y Coaching para la mejorar la Calidad de Vida. Te espero para comenzar en setiembre. Consultame sobre días y horarios por mail: lucila.barbero@gmail.com,  o en el 03489-15524506.
Hasta la próxima!

Este artículo fue publicado en el Suplemento del Vecino del diario La Auténtica Defensa de la ciudad de Campana, Buenos, Aires, Argentina,  el día 24/8/13.

sábado, 17 de agosto de 2013

RECONFORTA TU ALMA LEYENDO UN P0EMA

    Hay ocasiones en la vida en que leer un texto inspirador puede reconfortarnos el alma y hacer que la perspectiva desde la que vemos los hechos cambie por completo. Ya he compartido en otras oportunidades textos inspiradores con vos. Hoy te acerco este poema de Rudyard Kipling  que se llama “Si…”. El autor lo escribió en 1896, pero sus palabras tienen absoluta vigencia en los días que corren. ¡Que lo disfrutes!
Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
la han perdido y te culpan por ello;
si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti,
pero también le haces lugar a sus dudas;
si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado no te domina el odio,
y  aun así no pareces demasiado bueno ni demasiado sabio;

Si puedes soñar sin dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
si puedes conocer al triunfo y la derrota,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho
tergiversada por los vivos para engañar a los tontos;
o ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida,
y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas;

Si puedes juntar todo lo que has ganado
y arriesgarlo todo a una sola carta;
y perderlo, y comenzar de nuevo desde el principio,
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida;
si puedes obligar a tu corazón,  tus nervios y tus músculos
a seguir adelante mucho después de que hayan perdido su fuerza,
y resistir cuando no quede nada en ti
salvo la voluntad, que te dice: "¡Continúa!";

Si puedes hablarle  a las masas y conservar tu virtud,
o caminar entre reyes, y no perder el sentido común;
si ni amigos ni enemigos pueden herirte;
si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto,
con sesenta segundos que los valgan -
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y  - lo que es más - ¡serás un hombre, hijo mío!


Si te gustó este artículo, podés leer las entradas anteriores y también ver  y hacer los Ejercicios para el Bienestar. También podés escucharme en los “Tips para descomprimir el estrés”  los jueves a las 10.10 en la radio de la UTN: FM107.7, o por internet: http://www.radioestudio.com.ar. ¡Te espero!

                                                                         Rudyard Kipling

Este artículo fue publicado en el Suplemento del Vecino del diario La Auténtica Defensa de la ciudad de Campana, Buenos Aires, Argentina,  el 17/8/13.