domingo, 27 de abril de 2014

TIPS DE RESPIRACIÓN Y RELAJACIÓN PARA LA ANSIEDAD por Lucila Barbero

      Hoy comparto con Uds el tercero de la serie de tres artículos con recomendaciones generales sobre la ansiedad. Si te perdiste los dos anteriores, podés leerlos haciendo click aquí: Tips para aliviar tu ansiedad y Tips para cambiar tu actitud frente al pánico .
En  ellos hablamos de la importancia de la respiración para manejar la ansiedad. Cada vez que detectes que estás respirando rápida y superficialmente, intentá hacer más lento tu ritmo respiratorio. Recordá que al corregir tu modo de respirar, tu mente subconsciente irá automatizando nuevas conductas y hábitos que contribuirán a aliviar tu ansiedad.  Para ello comenzá por practicar la llamada:

RESPIRACIÓN PROFUNDA O DIAFRAGMÁTICA: inspirá el aire lentamente por la nariz y sin pausa, exhalá lentamente por la boca, como si estuvieras soplando, entreabriendo algo tus labios. Repetí este ejercicio durante varios minutos, hasta calmarte. Si lo hacés correctamente, notarás que tu abdomen se expande al inhalar y se achata al exhalar.

ATENCIÓN: si al respirar lo que se mueve son solo tu pecho, tus costillas, tu respiración es torácica o superficial y si su ritmo es rápido puede producirse la hiperventilación, un síndrome frecuente en las personas ansiosas, causante de una serie de síntomas desagradables, como mareos, hormigueos en manos y pies, temblores, y calambres musculares, porque se desequilibran las cantidades de oxígeno y anhídrido carbónico necesarias para el correcto metabolismo del cuerpo.
Dedicá todos los días un rato a aprender y automatizar la respiración profunda. Practicala primero en un lugar tranquilo, cerrando los ojos e imaginándote que estás en un paisaje o lugar de tu preferencia, uno que te resulte particularmente relajante. Luego comenzá a hacerlo durante el día, cuando sientas que tu ansiedad está creciendo sin control. Verás que te es muy útil para aliviar la tensión y la ansiedad.

RELAJACIÓN: Es común que las personas con diversos trastornos ansiosos presenten contracturas de larga data en diversos músculos, sobre todo en los de la espalda, cuello, nuca, rostro y mandíbula.  Para relajarlos rápida y eficazmente, tensá cada grupo muscular de 5 a 7 segundos y luego relajalos alrededor de 10 segundos, acompañando todo con un ritmo de respiración lento y profundo, aprovechando cada exhalación para relajarte un poco más. Comenzá tensando los brazos y las manos, luego el cuello y los hombros, luego los músculos de la cara, los del pecho y abdomen y los de las piernas y pies para terminar. Acordate: Respirar lenta y profundamente es la clave de una buena relajación. Y un último tip: repetite a vos mismo palabras como “Relax…” “Calmate…” “Aflojate…” mientras exhalás y te relajás.

¿Te gustaría aprender estos y muchos otros ejercicios para tu bienestar en forma personalizada o en grupo? Podés tomar mis programas “Herramientas para el manejo de la ansiedad y el estrés” o “Volver al Centro”. No dudes en consultarme.
¡Siempre por tu bienestar!

Lic. Lucila Barbero de Bermúdez
Coach Ontológico Profesional
EsPACio PAC – Calidad de Vida


Este artículo fue publicado en La Columna del Bienestar del Suplemento del Vecino, del diario La Auténtica Defensa de la ciudad de Campana, Buenos Aires, Argentina, el sábado 5 de abril de 2014.

sábado, 19 de abril de 2014

TIPS PARA CAMBIAR TU ACTITUD FRENTE AL PÁNICO

PROGRAMAS DE APRENDIZAJE CREATIVO: TIPS PARA CAMBIAR TU ACTITUD FRENTE AL PÁNICO: Continuamos con el segundo de la serie de tres artículos con recomendaciones generales sobre la ansiedad. Si te perdiste el anterior, pod...

TIPS PARA CAMBIAR TU ACTITUD FRENTE AL PÁNICO

Continuamos con el segundo de la serie de tres artículos con recomendaciones generales sobre la ansiedad. Si te perdiste el anterior, podés leerlo haciendo click aquí: Tips para aliviar tu ansiedad

Los consejos de hoy son para lograr un cambio de actitud frente al pánico:

1.      APRENDÉ A TOLERAR los síntomas de pánico cuando aparecen, asumiendo una actitud permisiva frente a ellos y aceptando que se presenten. Si  te imponés relajarte en ese momento, te será muy difícil hacerlo y agregarás un factor negativo más a una situación ya estresante.
2.      ACEPTÁ LA INCOMODIDAD que los síntomas te producen y considerá que al cabo de un rato van a desaparecer.
3.      NO TRATES DE LIBRARTE RÁPIDAMENTE DE LOS SÍNTOMAS, dado que con esto lo único que lograrás será perpetuarlos o agravarlos. Aceptalos como vienen, en lugar de luchar contra ellos.
4.      NO INTENTES ESCAPAR EN UN ATAQUE. Es inútil y peligroso intentar huir desesperadamente del lugar donde te encontrás. El problema no está afuera, se debe a una falsa alarma activada por tu cerebro, muchas veces sin motivo aparente.
5.      NO TE SIENTAS AVERGONZADO. No trates de ocultar cuánto sufrís como consecuencia del pánico, ni te sientas avergonzado. Si les explicás tu problema a quienes te rodean, te sentirás aliviado y a la vez comprendido por ellos.
6.      AFRONTÁ EL PROBLEMA. Tratá de aprender a dominar las habilidades de manejo del pánico, a calmar tu respiración, a relajarte y a aquietar tus pensamientos catastróficos.
7.      APRENDÉ A ALIVIAR LOS SÍNTOMAS. Considerá cada ataque como una buena oportunidad para poner en práctica tus habilidades aprendidas. Así evitarás que los síntomas te dominen y serás vos mismo quien los domine.
8.      RESPIRACIÓN. Verificá si estás hiperventilando y aplicá la respiración diafragmática que habrás aprendido oportunamente.
9.      BUSCÁ AYUDA. Si las crisis se repiten, consultá a tu médico de confianza y seguí sus indicaciones.

¿Necesitás aprender herramientas para controlar la ansiedad? No dudes en consultarme. Podés tomar mi programa “Herramientas para el manejo de la ansiedad y el estrés”.
¡Siempre por tu bienestar!

Lic. Lucila Barbero de Bermúdez
Coach Ontológico Profesional
EsPACio PAC – Calidad de Vida



Este artículo fue publicado en La Columna del Bienestar del Suplemento del Vecino, del diario La Auténtica Defensa de la ciudad de Campana, Buenos Aires, Argentina, el sábado 22 de marzo de 2014.